Más allá del humo, la ceniza. Daños irreparables.
![]() |
| Tomado de: http://www.tiempo.hn/hasta-pronto-honduras/ |
El cabecilla de la ultraderecha, JOH, cumple
otra misión contra el pueblo hondureño. No basta solo provocar el hambre general
o la incertidumbre, sino, el ataque directo contra derechos fundamentales como
la libertad individual de informarse.
El cierre de Diario Tiempo es producto de la
conspiración que este loco tiene contra Honduras desde el asalto al poder. Como
ocurre siempre en estos países, no hay nada que no hagan sus gobernantillos si
no es bien visto por la embajada norteamericana, de ahí que todo fue actuado
con responsabilidad según el “aplauso” de estos representantes a hondureños tan
obedientes. Esto constituye el quebranto de las libertades de expresión, o de los
derechos humanos de subsistencia diaria de todos los empleados directos e
indirectos al Medio de información.
Un gobierno que impide el retiro de los insumos
para la realización del Medio impreso, un gobierno que promueve el
congelamiento de los salarios de sus empleados con la evasiva de estar llevando
a cabo una intervención a un grupo empresarial (indirecto al Medio, como lo han
sostenido), los hace partícipes directos de esa mella, cuando han sido ellos
mismos quienes se levantan con la responsabilidad de este acoso basado en justificaciones
nada creíbles.
Es un octubre negro, bochornoso, sobre una Honduras
derruida. El hambre tiene sus consecuencias verdaderas, los días tienen sus
consecuencias; se multiplican las carencias, no solo para los ex-empleados y sus familias, sino, para todo aquel que habita
y espera algo mejor para este país.
Este es el “asalto legal” de parte del
gobierno, o de sus gobernantes si queremos ser más correctos. Ya no necesitan
ocultar sus actos; el descaro no tiene límites. Ya no necesitan rendir cuentas
de otros tantos millones saqueados al Estado (al pueblo), y de lo cual no ha
dado respuesta una Corte de Justicia manejada a la manera de una jefatura desde
el poder Ejecutivo.
La historia no puede olvidar más a estos organizadores
del mal; debe recordarlos para señalarlos hasta el último momento; debe ir contra
toda impunidad; tú y tus hijos deben recordarlo, y en lo posible, hacer que paguen daños tan
irreparables.

