martes, 27 de octubre de 2015

MÁS ALLÁ DEL HUMO, LA CENIZA. DAÑOS IRREPARABLES.



Más allá del humo, la ceniza. Daños irreparables.

Tomado de: http://www.tiempo.hn/hasta-pronto-honduras/


El cabecilla de la ultraderecha, JOH, cumple otra misión contra el pueblo hondureño.  No basta solo provocar el hambre general o la incertidumbre, sino, el ataque directo contra derechos fundamentales como la libertad individual de informarse. 

El cierre de Diario Tiempo es producto de la conspiración que este loco tiene contra Honduras desde el asalto al poder. Como ocurre siempre en estos países, no hay nada que no hagan sus gobernantillos si no es bien visto por la embajada norteamericana, de ahí que todo fue actuado con responsabilidad según el “aplauso” de estos representantes a hondureños tan obedientes. Esto constituye el quebranto de las libertades de expresión, o de los derechos humanos de subsistencia diaria de todos los empleados directos e indirectos al Medio de información.

Un gobierno que impide el retiro de los insumos para la realización del Medio impreso, un gobierno que promueve el congelamiento de los salarios de sus empleados con la evasiva de estar llevando a cabo una intervención a un grupo empresarial (indirecto al Medio, como lo han sostenido), los hace partícipes directos de esa mella, cuando han sido ellos mismos quienes se levantan con la responsabilidad de este acoso basado en justificaciones nada creíbles.

Es un octubre negro, bochornoso, sobre una Honduras derruida. El hambre tiene sus consecuencias verdaderas, los días tienen sus consecuencias; se multiplican las carencias, no solo para los ex-empleados y  sus familias, sino, para todo aquel que habita y espera algo mejor para este país.

Este es el “asalto legal” de parte del gobierno, o de sus gobernantes si queremos ser más correctos. Ya no necesitan ocultar sus actos; el descaro no tiene límites. Ya no necesitan rendir cuentas de otros tantos millones saqueados al Estado (al pueblo), y de lo cual no ha dado respuesta una Corte de Justicia manejada a la manera de una jefatura desde el poder Ejecutivo.

La historia no puede olvidar más a estos organizadores del mal; debe recordarlos para señalarlos hasta el último momento; debe ir contra toda impunidad; tú y tus hijos deben recordarlo, y en lo posible, hacer que paguen daños tan irreparables.

jueves, 15 de octubre de 2015

MI OPINIÓN SOBRE EL ASALTO Y ABUSO QUE VEO EN HONDURAS


Dibujo de Paul Kuczynski.
Asfixia a la razón, a la expresión. Un gobierno que actúa con alevosía, teniendo por medio la desinformación para hacer creíbles las más inauditas maniobras de los sátrapas, quienes, si acaso eso no se llegara a cumplir usan todo su armamento de dudosa justicia para hacer callar a quien cuestione su dudosa actuación.

Cuando un gobierno (quienes lo ejercen) es intolerante y poco creativo para solucionar problemas, termina censurando cualquier cuestionamiento, venga de donde venga si no están de acuerdo con él, y dirigen hasta el colmo de hacer legal cualquier atropello (un Código Penal para cerrar los derechos, no para expandirlos).

Un gobierno que se alza como responsable del embargo a una institución, apoderándose de esta (como el caso contra banco Continental), es también responsable del daño a las empresas que tienen sus dineros en esa institución para garantizar su funcionamiento y el pago de sus empleados. Ese es el caso evidente hacia ese medio de comunicación (Diario Tiempo).

En un país donde la mayoría de los gobiernos hacen lo que le dicen desde afuera que hagan, debemos registrar todo y expresarlo. Pero, hay algo que se olvida: detrás de todo gobierno se esconden potenciales culpables con estas faltas tan manifiestas, y así debieran ser juzgados en su momento; no es el Estado el culpable, son las personas detrás del Estado quienes cometen los abusos.

¿Cómo puede entonces el Estado explicar esta apatía actual? Es una actitud de daño deliberado, no consecuencia de una proximidad. Tanto silencio o negligencia de cómo se resuelve este derecho humano de subsistencia de los empleados de ese Diario y otros medios (en la mira), dejan una espina más a lo que significa tener un país con su hacienda saqueada, incluso en lo moral de su desempeño cotidiano.

¿A quién se asfixia? ¿Al narcotráfico? Con esa conducta se asfixia primero a una economía, a sus habitantes. ¡Qué extraña prevención! Hay que asomarse mejor por el muro y ver cómo la experiencia de otros gobiernos han tomado medidas, para ver las más acertadas y seguirlas, o las menos condenables si no hubiera una.

¿Por qué esta boca tan floja la mía? Porque soy hondureño y estas cosas me afectan.

Un gobierno no asfixia la salud ni la manutención de sus gobernados, como acostumbra la guerra, ni se le manda a callar. Eso es arbitrario.

OTto.

Empleados de Diario Tiempo piden terminar con incertidumbre.