jueves, 15 de octubre de 2015

MI OPINIÓN SOBRE EL ASALTO Y ABUSO QUE VEO EN HONDURAS


Dibujo de Paul Kuczynski.
Asfixia a la razón, a la expresión. Un gobierno que actúa con alevosía, teniendo por medio la desinformación para hacer creíbles las más inauditas maniobras de los sátrapas, quienes, si acaso eso no se llegara a cumplir usan todo su armamento de dudosa justicia para hacer callar a quien cuestione su dudosa actuación.

Cuando un gobierno (quienes lo ejercen) es intolerante y poco creativo para solucionar problemas, termina censurando cualquier cuestionamiento, venga de donde venga si no están de acuerdo con él, y dirigen hasta el colmo de hacer legal cualquier atropello (un Código Penal para cerrar los derechos, no para expandirlos).

Un gobierno que se alza como responsable del embargo a una institución, apoderándose de esta (como el caso contra banco Continental), es también responsable del daño a las empresas que tienen sus dineros en esa institución para garantizar su funcionamiento y el pago de sus empleados. Ese es el caso evidente hacia ese medio de comunicación (Diario Tiempo).

En un país donde la mayoría de los gobiernos hacen lo que le dicen desde afuera que hagan, debemos registrar todo y expresarlo. Pero, hay algo que se olvida: detrás de todo gobierno se esconden potenciales culpables con estas faltas tan manifiestas, y así debieran ser juzgados en su momento; no es el Estado el culpable, son las personas detrás del Estado quienes cometen los abusos.

¿Cómo puede entonces el Estado explicar esta apatía actual? Es una actitud de daño deliberado, no consecuencia de una proximidad. Tanto silencio o negligencia de cómo se resuelve este derecho humano de subsistencia de los empleados de ese Diario y otros medios (en la mira), dejan una espina más a lo que significa tener un país con su hacienda saqueada, incluso en lo moral de su desempeño cotidiano.

¿A quién se asfixia? ¿Al narcotráfico? Con esa conducta se asfixia primero a una economía, a sus habitantes. ¡Qué extraña prevención! Hay que asomarse mejor por el muro y ver cómo la experiencia de otros gobiernos han tomado medidas, para ver las más acertadas y seguirlas, o las menos condenables si no hubiera una.

¿Por qué esta boca tan floja la mía? Porque soy hondureño y estas cosas me afectan.

Un gobierno no asfixia la salud ni la manutención de sus gobernados, como acostumbra la guerra, ni se le manda a callar. Eso es arbitrario.

OTto.

Empleados de Diario Tiempo piden terminar con incertidumbre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario